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Taller de técnicas agroecológicas: compostaje, salud y nutrición

 

Los días 9 y 10 de octubre de 2015 en la vereda Santa Ana del municipio de Ubaque, Cundinamarca, la Asociación de Trabajo Interdisciplinario ATI organizó un taller titulado Manejo de aves ponedoras con técnicas agroecológicas: compostaje, salud y nutrición. Tuvieron la posibilidad de participar en este evento y escuchar los conocimientos de Andrés Peña Zamudio, integrante del Mercado Orgánico de Sumapaz, las mujeres del Colectivo de Campesinas de Ubaque “Semillas de Paz y Vida”, dos representantes de la Asociación para el Desarrollo Integral de la Mujer Fomequeña y un representante de la Fundación del Pequeño Trabajador. En estos dos días, las y los participantes del taller tuvieron la posibilidad de aprender técnicas para la elaboración de compostas a partir de estiércol de animales domésticos, de hidrolatos para el manejo de enfermedades respiratorias en aves y de silos nutricionales para gallinas ponedoras.

 

 

 

 

 

 

 

El objetivo del taller estuvo puesto en fortalecer la autonomía de las y los participantes, aprendiendo a disfrutar de las plantas nativas y del ecosistema presente en las fincas, el cual les permite generar insumos ecológicos y manejar la actividad agropecuaria según principios agroecológicos más sustentables.

 

 

 

 

 

 

 

ENCUENTRO CAMPESINO: TERRITORIOS Y VIDA DIGNA EN EL ORIENTE DE CUNDINAMARCA

 

Ubaque (Cundinamarca)

14 -15-16 de Noviembre de 2015

Los territorios del Oriente de Cundinamarca y de la zona periurbana de Bogotá han sido transformados como consecuencia del proceso de crecimiento demográfico y espacial de las poblaciones urbanas y por el cambio en las lógicas productivas y comerciales con una clara orientación hacia la agroindustria, derivando en una explotación exacerbada de los bienes naturales comunes. Situación bastante preocupante, más aún si se considera que en estos territorios se encuentran fuentes importantes de agua, tales como los páramos de Guasca, Chingaza y Sumapaz.

Problemáticas territoriales tales como la expansión urbana, invasión y delimitación de páramos, detrimento de las economías campesinas, militarización, proyección agroindustrial y  minero energética, al igual que en otras partes de país, están dejando sin opciones a las y los pobladores rurales. Al mismo tiempo, los modelos educativos están centrados en economías de servicios, las políticas locales se orientan a la inversión extranjera, el turismo de fin de semana está captando la economía local y la producción agropecuaria está en crisis.

En este contexto, el Encuentro Campesino surge como una iniciativa importante para analizar participativamente estas problemáticas relacionadas con las dinámicas del territorio. Así mismo, se propone reivindicar los procesos individuales y colectivos que se han ocupado de recuperar prácticas tradicionales y ancestrales, con las cuales están contribuyendo a recobrar la soberanía territorial y alimentaria, por el derecho a permanecer y tener una vida digna en el campo.

El Semillero de Investigación en Desarrollo Rural de la Universidad Nacional (SINDER-UN), la Asociación de Trabajo Interdisciplinario (ATI)y la Asociación Comunitaria Fortaleza de la Montaña, confluyen en un proceso de articulación temática y política a partir del cual promueven el presente Encuentro Campesino: Territorios y vida digna en el Oriente de Cundinamarca.

 

Así, el objetivo general de este espacio es el de generar un espacio de intercambio de experiencias entre organizaciones campesinas en el Oriente de Cundinamarca y Bogotá, mediante el cual se propicien lazos y acciones conjuntas hacia una permanencia y vida digna en el territorio.

 

 OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

  • Reconocer los procesos de construcción y apropiación de los territorios, identificando potencialidades y conflictividades
  • Promover el diálogo de saberes para la construcción de estrategias de articulación entre los territorios.

 

EJES TEMÁTICOS:

  1. Territorios y sus actores: Reconocimiento del territorio y del proceso de construcción social del mismo desde las y los pobladores y las organizaciones que lo habitan.
  1. Conflictos y potencialidades: Identificación de las dificultades, retos y aprendizajes de las experiencias en el Oriente de Cundinamarca y la zona periurbana de Bogotá.

 

Propuestas de acción: Incentivar procesos de interlocución y articulación de las acciones colectivas entre los territorios y sus organizaciones de cara a las acciones que amenazan su permanencia en el territorio.

 

 

 

 

 

 

PRIMER FORO MUNICIPAL: MUJERES Y DESARROLLO

 

 

El pasado 10 de octubre se llevó a cabo el Primer Foro Municipal: Mujeres y desarrollo: ¡Por nuestros derechos elijamos con cultura y libertad!, convocado por la Asociación para el Desarrollo Integral de la Mujer Fomequeña – ADIMF, con el apoyo de ATI y de la Federación de Mujeres Campesinas de Cundinamarca – FEDEMUC.

 

 

El objetivo del Foro fue generar un espacio para movilizar el interés de las personas del municipio por conocer las propuestas de los candidatos a la alcaldía local y poder votar informadamente. Así mismo, como colectivo de mujeres el interés estaba puesto en conocer las agendas de trabajo específicas para las mujeres rurales y urbanas del municipio.

 

 

 

Aunque la convocatoria se extendió a los tres candidatos a la alcaldía municipal, desafortunadamente solo hizo presencia uno de ellos, lo que denota el bajo interés que persiste en estas iniciativas convocadas por la sociedad civil. También se realizó una extensiva invitación a las y los pobladores, esperando su interés y participación, sin embargo, sólo un grupo reducido de habitantes de esta población asistió, lo cual evidencia que todo el trabajo para la promoción de ejercicios democráticos está por hacerse, más aun en aquellos lugares donde la política se ha ejercido bajo esquemas clientelistas y por tanto se ha visto altamente desacreditada.

 

 

 

Con las y los asistentes se logró entablar un dialogo interesante a través del cual se pusieron en cuestión los temas de las mujeres y el género, los jóvenes, el medio ambiente y la producción, logrando identificar temas prioritarios y algunos compromisos tales como el avance en la igualdad económica y de participación, la posible instalación de una Secretaría de Desarrollo y Equidad de Género, la promoción de la educación superior para las y los jóvenes y convenios con el Ministerio de Agricultura y el Banco Agrario para lograr una producción sostenible.

 

 

 

Es de suma importancia recalcar que un cambio cultural hacia la paz y la convivencia está en manos de todos y todas, es por ello que resulta necesario contribuir a aumentar la conciencia y la comprensión de los desafíos que enfrentan las mujeres, identificando formas eficaces de apoyo, dado que en el trabajo que ellas realizan no solo se logra su empoderamiento, sino que se pueden visibilizar algunas oportunidades para promover una transformación social más equitativa e igualitaria.

 

  

 

 

 

Conferencia Economía Social y Solidaria

 

¿La economía social sería la solución a la crisis financiera mundial? ¿Está en el sur, la clave de la transición de la economía informal al trabajo decente, como dice un texto reciente de la ONU? En cualquier caso, desde el año 2008, principalmente debido a su resistencia a las crisis económicas, goza de un renovado interés y ganó terreno en la mente como en las estrategias institucionales. Esta conferencia nos ofrece una mirada cruzada Norte – Sur, académica y al mismo tiempo militante, a partir de experiencias concretas de diversos países y análisis de cuestiones globales.

El día 19 de octubre en la ciudad de Bruselas, ATI participará en la conferencia “Economía Social y Solidaria ¿Palanca de Cambios en los países del sur?”, organizado por el Centro Tricontinental - CETRI, con la ponencia “Movimientos sociales y Transformación de Conflictos en Colombia”, presentada por Juliana Millán, quien hace parte de nuestro equipo de trabajo. Esta conferencia se enmarca en un conjunto de acciones que desarrolla la agencia de cooperación belga Solidaridad Socialista, en Bélgica con sus copartes, las próximas semanas.

 

 

44 años después: Tercer Censo Nacional Agropecuario, avances y problemas estructurales del campo colombiano

 

Después de más de 40 años se dio respuesta a una necesaria demanda histórica: contar con una radiografía estadística del agro colombiano, bajo el supuesto de ser una hoja de ruta para la formulación de políticas integrales y coherentes con la realidad nacional.

Siguiendo los datos publicados por el DANE, se visitaron 98% de las unidades de cobertura, haciendo presencia en  el 100% de los municipios del país.

Sin duda alguna, este proceso significó un gran logro en materia de información; aun así, no deben perderse de vista dificultades tales como el sub registro, derivado de la presencia de conflictos por la propiedad y titulación de la tierra y, en algunas zonas, el desinterés de la población por colaborar con los censistas, producto de una desconfianza generalizada hacia el Estado, resultante de años y años de abandono del campo. 

Dentro de los principales hallazgos, cabe destacar un primer resultado: más de la tercera parte del área rural dispersa tuvo uso agropecuario. De ésta, una quinta parte se destina al uso agrícola, representando el 6,3% en cultivos. (DANE 2015). Esto significa que en Colombia se tenían en el panorama tan solo 5 millones y media de hectáreas y la realidad es que hoy hablamos de más de 7,1 millones cultivadas (Perfetti 2015).

Este no resulta un dato menor, más aún si esta expansión de la frontera agrícola se cruza con los datos de la estructura de la propiedad rural: el 41% de las hectáreas de uso agrícola está en manos del 0,4% de propietarios, a la vez que el 70% de las fincas tienen menos de cinco hectáreas. (DANE 2015)

A pesar de que el gobierno ha querido poner el acento en mostrar los avances que, dejando mucho que desear, se han presentado en el ámbito social, –por ejemplo, la reducción del 73,7% al 44,7% de la pobreza multidimensional– es evidente que las variables estructurales del campo más bien presentan un retroceso, si se les compara con los datos existentes para la década del 70. En aquellos años, el 65% de los predios rurales explotados en Colombia tenían el 5% de la superficie, al tiempo que los predios de más de 500 hectáreas eran de tan solo el 0,4% y tenían alrededor del 27% de la superficie. La abrumadora realidad es que hoy tienen el 41,1%.

 

 

Adicionalmente, se ha dado un cambio importante en el tipo de agricultura que hay en Colombia: en el año 70, el 52,6% eran cultivos transitorios y el 47,4% permanentes. Actualmente los cultivos permanentes ocupan el 74,8%, algo menos del 17% son cultivos transitorios y el 9,2% son de tipo asociado. 

En este porcentaje de predios pequeños y de cultivos transitorios, es decir, en las UPA (Unidades Productivas Agropecuarias) de menos de 5 hectáreas, predominan características de economía campesina; el 66,8% de las los trabajadores permanentes son miembros del hogar, de los cuales el 23,7% corresponden a mujeres –que han aumentado en 10 años el 10% en la jefatura del hogar, ocupando hoy el 27%.

Cerca del 50% de estas unidades destinan el 60% de la producción para el autoconsumo y aportan el 70% de la comida, pese a que estamos importando 10 millones de toneladas en alimentos gracias a los TLC. (Molano 2015)

Frente a este somero panorama es importante resaltar lo evidente: Colombia sigue siendo un país de pequeños y medianos propietarios, con un alto porcentaje de prácticas de economías campesinas que sustentan gran parte de la provisión de alimentos a nivel interno. De allí que sea importante insistir en la transformación social del campo, de cara a la realidad y no bajo los supuestos de “país agro exportador”.

El aumento de la gran propiedad y con ella de los agronegocios, no es un resultado azaroso, se trata más bien de la aplicación sistemática de políticas públicas, especialmente las implementadas después de la apertura económica, que han favorecido el latifundio, el despoblamiento del campo, la entropía de las relaciones urbano rurales y la pérdida del derecho por decidir cómo nos alimentamos.

La política agraria en Colombia se ha caracterizado por una clara tendencia hacia un modelo que prioriza la industria extractiva, donde la mediana y pequeña producción rural han sido arrinconadas, careciendo de los mínimos incentivos y políticas para su fortalecimiento, por ello no son sorpresa los resultados que ha arrojado el reciente Censo Nacional Agropecuario.

La política se ha orientado a acciones como: inversión agrícola a gran escala y focalizada en ciertos territorios generando economías de enclave, expansión sin mayor control por parte del Estado de la producción ganadera y explotación forestal, créditos blandos para la producción agrícola a gran escala y limitados subsidios para la mediana y pequeña producción campesina, promoción de la industria extractiva e insuficientes esfuerzos para mejorar el acceso al uso y tenencia de la tierra de los pobladores rurales, así como escaso apoyo técnico y tecnológico.

 

 

Ahora bien, ¿Hay algún cambio en las apuestas de desarrollo rural del gobierno?, al parecer la respuesta es negativa. Es evidente que el gobierno le sigue apostado al modelo agroexportador como motor de desarrollo en el agro colombiano, esto se evidencia en los crecientes incentivos a los proyectos de inversión nacional y extranjera de grandes industrias agrícolas dirigidos a los monocultivos y la insistencia en la eliminación de la figura de las UAF, promoviendo las nuevas zonas de interés de desarrollo rural y económico, figura que facilitará la inversión a gran escala de capitales nacionales o extranjeros.

Por otro lado, la política de acceso a la tierra promovida desde la Ley de Restitución de Tierras ha sido insuficiente, por no decir precaria, frente a todas las dificultades que se han enfrentado para llegar a cumplir con los resultados esperados por el gobierno en los plazos establecidos.

Esta tendencia para el agro, en estricto sentido va en contravía de lo que viene promoviendo el movimiento nacional agrario. Entre los puntos que se vienen impulsando está, por un lado, una reforma rural integral donde se promueva el acceso y uso de la tierra para los pobladores rurales de forma equitativa e incluyente, un mayor apoyo y promoción para formas colectivas de uso de los territorios de acuerdo a su vocación productiva, como las zonas de reserva campesina y de producción agroalimentaria, mayores apoyos en asistencia técnica y tecnológica, promoción de mercados e incentivos para la producción alimentaria nacional, garantía de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales en general.

Es así, que se propone que los recursos públicos se  prioricen y destinen a eliminar importantes deficiencias existentes en el sistema de tenencia de la tierra, infraestructura, gestión del agua y del suelo, sistemas de información de mercado, educación e investigación.

En reconocimiento de esta realidad, nuestra apuesta política desde ATI es seguir fortaleciendo los circuitos agroalimentarios, en la vía de consolidar la soberanía y las autonomías alimentarias; todo ello, con un enfoque de derechos que trace el camino para pensar modelos económicos alternativos donde se garanticen la permanencia digna de la población rural colombiana en sus territorios.

Por último, reiteramos nuestro apoyo al movimiento social rural y a todas aquellas iniciativas que tiendan a la puesta en marcha de políticas más equitativas e incluyentes, cuyo horizonte de sentido esté puesto en el logro de la transformación social del campo en articulación con los espacios urbanos.

 

 

 

Bibliografía:

DANE (2015) Censo Nacional Agropecuario, Avance de Resultado – agosto 11 de 2015

MOLANO (2015) El agua tibia, Columna de Alfredo Molano en el Espectador, 15 de agosto de 2015   

 

 

 

 

 

 

¡Foro: "Experiencias de acceso a la tierra en Colombia y Bolivia”

 

 

En el marco del Movimiento Regional por la tierra, el pasado 4 de mayo se llevó a cabo en las instalaciones del Centro de Memoria Histórica, el Foro: "Experiencias de acceso a la tierra en Colombia y Bolivia”, dinamizado por el Colectivo Agrario Abya Yala y el Instituto para el Desarrollo Rural de Sudamérica IPDRS de Bolivia. Parte del Equipo ATI estuvo allí presente. 

 

 

Este foro, se propuso como un espacio de discusión para presentar el estado actual de las políticas agrarias y rurales de los dos países, con el objetivo de contextualizar las movilizaciones y procesos sociales que, en su lucha por el acceso a la tierra, han adelantado estrategias locales de resistencia, a través de las cuales procuran la permanencia y el mejoramiento de la calidad de vida en las zonas rurales.

 

 Allí, se presentó el Movimiento Regional por la Tierra cuyo principal propósito es el de articular a diversos actores: “mostrando a la sociedad urbana y rural, gobiernos, políticos y otros, un enfoque vivo de la problemática de la tierra y el territorio en la región, incidiendo en la opinión pública sobre la existencia de un movimiento nuevo por el derecho al acceso y control a la tierra y el territorio, desde una perspectiva campesina e indígena.” (Movimiento, 2015)

 

 La posibilidad de intercambiar experiencias con países que podrían catalogarse como de avanzada en algunos puntos sobre el tema agrario, sigue acentuando una preocupación evidente para nuestra nación: mientras no exista un respaldo institucional real, mediante el cual las políticas públicas tiendan a favorecer a las poblaciones rurales campesinas y de pequeños productores, difícilmente se superarán las condiciones de pobreza y desigualdad en el campo. 

 

Así pues, la resignificación de la vida campesina evidencia la existencia de un movimiento contemporáneo por el derecho a la tierra, el cual debemos estar en capacidad de entender, acompañar y fortalecer, desde nuestro propio trabajo y también en alianza con organizaciones y redes hermanas; estas iniciativas nos permiten ganar en visibilidad e incidencia. 

 

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Para conocer más sobre el Movimiento Regional por la tierra: http://www.porlatierra.org/ 

 

 

 

 

 

¡Conversatorio sobre Economía Feminista y Eco feminismo

 

Afiche economia fem

Conscientes de la necesidad de construir espacios colectivos de análisis y reflexión, representantes del Equipo ATI estuvieron presentes en el Conversatorio sobre Economía Feminista y Eco feminismo, adelantado el pasado 15 de mayo en la Universidad Santo Tomás, haciendo una presentación sobre la Economía Feminista.

Dicho espacio fue facilitado por el Semillero (De) generando los géneros de la Facultad de Sociología de esta institución educativa, contando con la participación de hombres y mujeres de la Cooperativa AgroMuisca, de la Escuela de pensamiento crítico La Candelaria, del Colectivo Waque, de COOPSUR,dela Asociación Aldeporte, de DogOff Studio y de la Fundación Ecodemos, entre otros.

 

Este conversatorio se propuso acercar los aportes de la Economía Feminista y del Eco feminismo a la construcción de economías alternativas, tratando de entender y posicionar el tema de género que, a pesar de los avances, sigue siendo un reto para las organizaciones sociales.

Allí se reconoció el aporte del feminismo como una teoría crítica que ha venido develando las asignaciones diferenciales y el reconocimiento desigual que tienen los varones y las mujeres en los espacios de la producción y reproducción de la vida. Esta dicotomía da cuenta de la necesidad de incorporar una perspectiva feminista en el análisis de la economía, pues de no tenerse presente, aquellas construcciones que han intentado posicionarse en la alternatividad, seguirán reproduciendo patrones de invisibilización de las mujeres. 

Así mismo, se puso de presente como el Ecofeminismo ha visto una conexión entre la explotación y la degradación del mundo natural y la subordinación y la opresión de las mujeres. De acuerdo con Mary Mellor, “del movimiento verde toma su preocupación por el impacto de las actividades humanas en el mundo inanimado y del feminismo toma la visión de género de la humanidad, en el sentido que subordina, explota y oprime a las mujeres".

 

El punto de encuentro de estas corrientes no descansa simplemente en la reivindicación del aporte de las mujeres al desarrollo de la vida en general, sino que comparten el llamado de elegir la vida planetaria y humana como valor principal y sentido de la economía, por encima del actual ritmo y formas de acumulación del capital.

 

Sin duda alguna, este camino requiere la reversión de las tendencias neoliberales y por ello se necesitan teorías críticas y propositivas para pensar otras formas de conceptualizar lo económico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡II Encuentro Nacional de Semillas Libres de Colombia”

 

El pasado mes de junio, el declarado Territorio Libre de Transgénicos –TLT– del Resguardo Indígena de Cañamomo y Lomaprieta, ubicado en los municipios de Riosucio y Supía en Caldas, abrió sus puertas al II Encuentro Nacional de la Red de  Semillas Libres de Colombia.

Desde el Amazonas hasta La Guajira, pasando por el Chocó y los Llanos Orientales, población campesina, indígena, afrodescendiente, habitantes de sectores urbanos y rurales, así como integrantes de organizaciones de la sociedad civil y la academia, se reunieron para compartir experiencias, saberes y sabores en torno a la recuperación, conservación y defensa de las semillas criollas y nativas.

 

 

Más de 350 participantes propiciaron espacios de discusión, reconociendo que las semillas son un elemento aglutinador de la necesaria lucha en contra de la privatización de la vida y para la defensa de la soberanía y las autonomías alimentarias de los pueblos. De igual manera, se resaltó que este proceso debe contar con una amplia base social organizada, capaz de cruzar experiencias de producción agroecológica, de consumo consciente y solidario y de economía justa, social y comunitaria, en un esfuerzo mancomunado por tejer relaciones cada vez más equitativas entre lo urbano y lo rural.

 

 

El trabajo se adelantó en mesas temáticas, en las cuales fueron presentadas experiencias en torno a los agroecosistemas y sistemas ancestrales de producción de semillas; la recuperación, reproducción, selección, mejoramiento participativo, conservación, almacenamiento, extracción, limpieza y sistemas de intercambio y comercialización de semillas. En la práctica, se propició un espacio de feria, se adelantaron algunos talleres y se realizaron visitas a fincas del Resguardo que tienen su apuesta en el rescate de especies nativas como un paso necesario para la soberanía alimentaria.

El Plan de Acción de la Red se aterrizó desde los Nodos regionales, que desarrollaron un trabajo previo al encuentro nacional, decantando las propuestas territoriales en los ejes de trabajo propuestos por la Red: 1. Recuperación y formación; 2. Incidencia Política y 3. Comunicación.  Se llevaron a cabo 8 pre-encuentros regionales: Caribe, Alta Guajira, Eje Cafetero, Cundinamarca, Boyacá, Cauca, Huila y Santander. En cada uno de ellos, se tuvo como objetivo articular acciones regionales para fortalecer las redes de producción, intercambio y comercialización de semillas nativas y criollas, con miras a ser validados durante el encuentro nacional.

 

 

ATI se hizo presente en el encuentro regional de Cundinamarca y en el Encuentro Nacional; a su vez participaron representantes de los procesos locales que acompaña: Colectivo Hilos y Semillas de Usme y de la Mesa Distrital de Agricultura Urbana; Colectivo de Mujeres Campesinas de Ubaque Semillas de Paz y Vida; y Asociación para el Desarrollo Integral de la Mujer Fomequeña – ADIMF.  

 

 

Concurrimos activamente a las mesas de discusión y a los espacios de construcción colectiva, conociendo valiosas experiencias que nutren nuestros propios procesos organizativos. Dentro de los logros más significativos, está el intercambio de experiencias que posibilitan adelantar iniciativas territorializadas, con un correlato a nivel nacional desde el trabajo articulado con otros procesos. 

 

 

 

 

 

 

 

16 de Octurbre: Jornada de Acción Global por la Soberanía Alimentaria

Llamado Internacional La Vía Campesina

 

 

El movimiento Campesino Internacional La Vía Campesina hace un llamado a sus organizaciones en todo el mundo, al pueblo organizado, aliados y consumidores conscientes a la Jornada de Acción Global por la Soberanía Alimentaria de los Pueblos en contra de las transnacionales, este 16 de Octubre de 2014. La Vía Campesina realiza esta jornada de solidaridad, resistencia y movilización cada año con el fin de dar a conocer a la sociedad civil el riesgo al que se enfrenta hoy la Soberanía Alimentaria de los Pueblos, por lo cual consideramos importante e imprescindible fortalecer la alianza con la clase trabajadora del campo y de ciudad, pues el derecho humano a la alimentación no solo debe cuidar del acceso, sino que debe garantizar una alimentación saludable, sana y culturalmente apropiada para los pueblos.

Escrito porVía Campesina

 

 

¡Feliz Día a todas las Mujeres Rurales!

 

 

En su día Radio Encuentros brinda homenajea todas las mujeres indígenas que contibuyen al desarrollo agrícola y rural a través de su sabiduría ancestral y conservación de la naturaleza.

Los invitamos a escuchar, descargar y compartir todos nuestros programas sobre mujeres indígenas aquí: http://radio.iwgia.org/temas/mujeresindigenas

 

Escrito por:Radio Encuentros

 

 

 

¡XII Versión del Festival del Maíz!

 

Durante los días 18 y 19 de Octubre tendrá lugar la XII versión del Festival del Maíz, un espacio creado y liderado por la Asociación de Mujeres Manos Unidas de Madrid y que en esta versión será nuevamente organizado desde la Red por la Soberanía Alimentaria

Raíces de la Sabana, la cual reúne varias organizaciones de la sabana de Bogotá que trabaja en la producción y promoción agroecológica y ambiental y que a diario luchan por la soberanía alimentaria

Durante estos 12 años de Festival una y otra vez se ha reflexionado el papel del maíz y otros alimentos ancestrales en la cultura de nuestro pueblo. Este año al son de música popular, teatro, danzas, comidas tradicionales y mucha mucha chicha seguiremos luchando por la Soberanía Alimentaria de nuestro territorio.

 

 

¿La economía social sería la solución a la crisis financiera mundial? ¿Está en el sur, la clave de la transición de la economía informal al trabajo decente, como dice un texto reciente de la ONU? En cualquier caso, desde el año 2008, principalmente debido a su resistencia a las crisis económicas, goza de un renovado interés y ganó terreno en la mente como en las estrategias institucionales.Esta conferencia nos ofrece una mirada cruzada Norte – Sur, académica y al mismo tiempo militante, a partir de experiencias concretas de diversos países y análisis de cuestiones globales.

El día 19 de octubre en la ciudad de Bruselas, ATI participará en la conferencia “Economía Social y Solidaria ¿Palanca de Cambios en los países del sur?”, organizado por el Centro Tricontinental -  CETRI, con la ponencia “Movimientos sociales y Transformación de Conflictos en Colombia”, presentada por Juliana Millán, quien hace parte de nuestro equipo de trabajo. Esta conferencia se enmarca en un conjunto de acciones que desarrolla la agencia de cooperación belga Solidaridad Socialista, en Bélgica con sus copartes, las próximas semanas.