#NoMasLideresAsesinados
COMUNICADO RECHAZO DE LA RENAF,
A LOS HECHOS SUCEDIDOS EL PASADO
4 DE MAYO CON LAS ORGANIZACIONES
ACONC, ASOM Y PCN.

"Primer Informe Sombra Específico
de Mujeres Rurales y Campesinas
en Colombia presentado a la 72o
Sesión del Comité CEDAW"

Cuando el país que soñamos vale más que el país que podemos reconstruir.

Los PDET y la promesa de la construcción de paz territorial en Colombia.

Campaña "Llevo el Campo Colombiano".

Visibilización y posicionamiento de los mercados campesinos, étnicos y agroecológicos.

Con Manos de Mujeres

La Asociación de Trabajo Interdisciplinario –ATI, como organización que incorpora en su quehacer la defensa y promoción de los Derechos Humanos y los DESCA, reconocemos los pasos andados y las voces levantadas de miles de mujeres que luchan por un país en condiciones de mayor equidad, igualdad y en paz.

La Paz desde los territorios

Reconocemos los pasos andados y las voces levantadas que luchan por un mundo en condiciones de mayor justicia. Las diversas iniciativas de construcción de una cultura paz y reconciliación nos involucra a todas y todos.

La Vida en el Territorio

Bogotá, 29 de noviembre de 2017. Más de sesenta líderes sociales, representantes de organizaciones campesinas, étnicas y voceros de movimientos comunitarios y cooperativos se congregaron en Bogotá parta revisar los avances de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial.

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Redes y Territorios

CONOCE LAS REDES ALIADAS Y LOS TERRITORIOS CON LOS QUE TRABAJAMOS EN PROCURA DE LA INTEGRACIÓN SOCIAL Y POLÍTICA DE SECTORES URBANOS Y RURALES.
Comité SALSA

SALSA es un espacio de articulación de varias organizaciones, nace de una iniciativa nacional en el año 2008 haciendo esfuerzos de fortalecimiento mutuo de acciones y potenciación de sus acciones en torno a tres líneas de trabajo...

RENAF

La RENAF es una red de más de 119 organizaciones Agrarias Campesinas, Indígenas, Afrodescendientes, de Mujeres Rurales, de Pesca Artesanal, Cooperativas, Universidades, ONG, organizaciones basadas en la fe, entre otros colectivos...

Sabana Occidente

En la Sabana de Occidente, el quehacer de ATI se ha centrado en la formación en Derechos Humanos y enfoque de género, procesos de creación artística y recuperación de la memoria histórica, asociado a la investigación acción participativa.

Oriente

El actual acompañamiento de ATI a organizaciones de productores y mujeres en la provincia de Oriente, centra sus acciones en el fortalecimiento de capacidades para adelantar procesos de empoderamiento económico, social, político y cultural, enfocado hacia la consolidación de alternativas de Economía Social y Solidaria, en espacios locales y regionales.

Tierra De Páramos

Chingaza, Sumapaz, Guerrero, Cerros Orientales y su área de influencia, conforman el denominado Corredor de Páramos. En este territorio tan importante para la conservación de la vida, ATI ha acompañado procesos de fortalecimiento de mercados locales, concretando un Sistema de Garantías Participativo: Producción Sana del Corredor de Páramos, Red de Calidad y confianza. Esta iniciativa busca consolidar los circuitos agroalimentarios, como apuestas para apropiar y defender los territorios.

Bogotá

En Bogotá, la articulación de nuestro trabajo se ha dado en dos escenarios: las zonas de borde urbano rural, con apuestas que buscan defender estos territorios de cara a la creciente expansión urbana, implementando procesos de formación desde la educación popular en producción agroecológica, soberanía alimentaria, economía autogestionaria y proyecto de ciudad, trabajando con grupos de jóvenes, en colegios y con iniciativas de agricultura urbana.

  • Comité SALSA
  • RENAF
  • Sabana Occidente
  • Oriente
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  • Bogotá

Las dinámicas actuales del capital amenazan seriamente el derecho a una alimentación adecuada. En el caso de Colombia, observamos una situación problemática en donde las comunidades indígenas, afro descendientes y campesinas están siendo despojadas de sus territorios, para ser entregados a monopolios y empresas trasnacionales. En tanto el gobierno de turno protege los intereses privados de unas minorías a través de la militarización y el abuso de la fuerza violando los derechos humanos y fragmentando los movimientos sociales, hechos que se traducen en la grave situación de inequidad y pobreza.[2] 

Consideramos y priorizamos la importancia de los procesos y movimientos sociales en la construcción de soberanías legitimas. En este sentido la autonomía alimentaria se convierte en un paso necesario para alcanzar la soberanía, como un hecho de autodeterminación, resistencia y lucha por la permanencia cultural de las comunidades. Para nosotros las estrategias nacionales de soberanía y las políticas de seguridad alimentaria tienen que surgir desde las experiencias locales y regionales de autonomía para potenciarlas y afianzarlas en una construcción de abajo hacia arriba.

El ejercicio de la Soberanía es una forma de resistencia pacífica frente a todos los factores y formas de desplazamiento y marginación que viven hoy las comunidades del campo, esta apuesta ha permitido a muchas comunidades enfrentar el hambre, el deterioro ambiental y económico que trae la guerra y la disputa por el territorio; permite mantener niveles de cohesión social, arraigo por la tierra y sentido de esperanza, sobre la aspiración de hacer respetar la tradición y el derecho a un desarrollo propio de las comunidades por encima de los intereses de los proyectos económicos e intereses políticos sobre el territorio, priorizando y respetando la permanencia física, cultural y económica de las comunidades, la conservación ambiental y la producción de alimentos sanos para la población, por encima de la destrucción del territorio en favor de producir y exportar materias primas, sembrar agro combustibles, avanzar con la explotación minera, maderera y turística o para sostener la infraestructura de cualquier tipo a favor del desarrollo económico de la empresa privada.

El concepto de autonomía tiene un rango de acción concreto y reconoce el papel de las comunidades, de organizaciones locales y redes como autores de normas, de acuerdos y propuestas, que legitiman su poder de actuación y de interlocución con otros. A medida que las comunidades vayan construyendo su autonomía, se puede re-significar el sentido de lo público en aras de promover eficazmente la participación comunitaria y el control social para llegar a tener mayor fuerza en la incidencia.

De ahí que nuestra propuesta busque la construcción colectiva de una mirada crítica frente a las dinámicas del mercado que atentan contra la soberanía y autonomía alimentaria, al papel del Estado de cara a la realización del derecho para todos y todas, y por otro lado trabajando por el fortaleciendo de los procesos organizativos que apunten hacia la concreción de circuitos agroalimentarios justos y solidarios.

En esta perspectiva, se busca articular de forma integral y armónica tres componentes como escalas de realización del Derecho a la Alimentación:

1. Soberanía alimentaria, a través de análisis sobre las dinámicas que afectan los territorios, la tierra (en cuanto su uso y tenencia), la territorialidad y acciones concretas para su construcción popular y defensa.

2. La autonomía, desde ejercicios organizativos que promuevan la construcción de circuitos agroalimentarios, en los cuales ATI asume un papel de fortalecimiento de los diversos eslabones que lo integran y a su vez centra su accionar en uno de ellos promoviendo el consumo consciente y solidario y una conciencia crítica hacia el mismo.

3. La promoción y defensa del derecho a la alimentación, a través de la búsqueda de mecanismos de participación política, exigibilidad e incidencia de cara a los deberes y obligaciones del Estado en el cumplimiento del derecho.

Involucra también los derechos de la población civil a que en medio de los conflictos armados, no se utilice la restricción de la producción o el acceso a los alimentos como forma de control y amedrentamiento; con acciones como los retenes alimentarios[4] y usufructo forzado de los alimentos y bienes de la comunidad. La situación de las poblaciones desplazadas o víctimas de la violencia es especialmente crítica, por cuanto han perdido su tierra y medios para producir o comprar sus alimentos, en la mayoría de los casos quedan dependiendo sólo de la asistencia alimentaria, sin que se asegure en un mediano y largo plazo mecanismos de generación de ingresos, la restitución de sus tierras y proyectos de desarrollo agropecuario. En los procesos de retorno y recuperación de las poblaciones rurales afectadas por el desplazamiento, es indispensable que se incorporen estrategias de Seguridad Alimentaria que poco a poco recuperen la Autonomía alimentaria y el tejido social de estas comunidades, y que permitan avanzar en un futuro en la construcción de apuestas colectivas de Soberanía como derecho, forma de resistencia, reconstrucción de la vida y de desarrollo.

Es muy importante, en estos procesos el reconocimiento y empoderamiento de las mujeres como productoras, custodias de las semillas, especies locales y conocimientos tradicionales, gestoras de los procesos organizativos y políticos de sus comunidades, donde se respete y garantice su acceso a factores de producción, medios de generación de ingresos, capacitación y espacios de participación y decisión, en especial para las mujeres en condición de vulnerabilidad por el conflicto y desplazamiento forzado, y en las mujeres cabeza de familia de los sectores más pobres del campo y la ciudad. En este mismo sentido, cobra cada vez mayor relevancia los procesos de formación e integración de los niños/as y jóvenes como herederos y a la vez hacedores de estas alternativas, permitiendo la innovación, dinámica y proyección de estos procesos de cambio y de generación de una cultura de la producción y consumo sano de alimentos.

Esta concepción de Soberanía Alimentaria[6], incorporando el requisito de asegurar permanentemente una alimentación en calidad, cantidad e inocuidad para todos/as, la cual tenga en cuenta factores como la edad, género, condición, clima, cultura y tradición. Se reconoce, que se debe partir de la producción de la finca, los huertos urbanos y las localidades favoreciendo el intercambio y los mercados local y regional, pero también que se depende de las condiciones del mercado y la producción externa.

La cuestión radica en saber cuáles son las lógicas, valores y concepciones con las que se toman las decisiones a la hora de sembrar, consumir, vender y comprar, junto con los temas del desarrollo personal y de equidad de género y generacional cobra valor el concepto de Autonomía alimentaria

La Disponibilidad alimentaria tiene que ver con la generación permanente de condiciones que permitan la producción suficiente de alimentos a corto, mediano y largo plazo, evitando de esta manera cualquier amenaza de escasez de comida. Este elemento está relacionado con el mantenimiento de una oferta sostenida de alimentos en cantidad suficiente para satisfacer las necesidades alimentarias de los individuos y las comunidades.

 

Acceso a la alimentación

Aunque el elemento de la Disponibilidad es muy importante, lo cierto es que el problema del hambre y la malnutrición en Colombia y el mundo usualmente se relaciona con las dificultades que viven diariamente las familias para acceder a los alimentos. En Colombia, al igual que en la mayoría de países del mundo, no sufrimos problemas de escasez de alimentos, pero aún así el hambre se encuentra bastante presente en nuestra vida diaria. La pregunta que nos asiste necesariamente es: ¿de qué nos sirve una óptima producción de alimentos si no podemos obtenerlos?

Por lo anterior, el elemento del Acceso a la alimentación resulta de una inmensa importancia. El Acceso a la alimentación puede definirse como la posibilidad efectiva de los individuos y las comunidades para obtener los alimentos disponibles en formas que sean sustentables y que no dificulten el goce de otros derechos humanos.

 

Calidad alimentaria 

En los últimos años la consideración acerca de la calidad de los alimentos ha tomado una mayor relevancia si se le compara con épocas anteriores. La pregunta por la calidad de la comida que consumimos resulta ineludible en nuestros días cuando nos referimos al derecho humano a una alimentación adecuada.

Aunque pareciera suficiente caracterizar el derecho a la alimentación a partir de la Disponibilidad y la Accesibilidad de la comida que consumimos, lo cierto es que no resulta razonable tener comida disponible y acceder a ella si consumimos alimentos que van a causar daños a nuestra salud o si no contienen los nutrientes necesarios para que podamos realizar todas las labores que nos atañen y para que gocemos de una vida buena.

 

Aceptabilidad Cultural 

La Aceptabilidad Cultural de los alimentos puede definirse como el respeto de los hábitos alimenticios de los pueblos y las comunidades forjados culturalmente. Este elemento resulta muy importante ya que el tener alimentos disponibles, acceder a ellos y verificar su calidad, puede resultar insuficiente si contraviene las costumbres o las visiones de vida de los pueblos.

 

Las Mujeres y el Derecho a la Alimentación

De acuerdo con el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el contenido esencial del derecho a la alimentación adecuada comprende, por una parte, la disponibilidad de alimentos en cantidad y calidad suficientes para satisfacer las necesidades alimentarias de las personas, sin sustancias nocivas y aceptables desde el punto de vista cultural.

El análisis del contenido del derecho a la alimentación adecuada solo puede realizarse plenamente si se garantiza a todas las personas, la disponibilidad, la accesibilidad, la adecuada utilización biológica de alimentos inocuos, nutritivos y aceptables culturalmente y agua suficiente salubre y aceptable[9]

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, ratificada por Colombia mediante la Ley 51 de 1981, impone a los Estados la Obligación de tomar, en todas las esferas, las medidas apropiadas para asegurar el pleno desarrollo y adelanto de la mujer, con el objeto de garantizar el ejercicio y goce de sus derechos humanos en igualdad de condiciones con el hombre.

En virtud de lo anterior, los gobiernos se encuentran obligados a garantizar a las mujeres una nutrición adecuada durante el embarazo y la lactancia (art.12). Sin embargo, como bien lo ha señalado el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, la plena realización del derecho de la mujer a la salud exige que los Estados promuevan su derecho humano al bienestar nutricional durante todo su ciclo de vida- y no solamente durante el embarazo o la lactancia- mediante la ingestión de alimentos aptos para el consumo, nutritivos y adaptados a las condiciones locales.

 

[2] Concepto construido con las organizaciones del Programa País en una jornada de trabajo realizada en el año 2007 y que es compartido por el equipo ATI.

[4] Consisten en no permitir la salida o ingreso de personas y suministros de los territorios de las comunidades en medio de acciones bélicas, control o avanzada por parte de los grupos armados, causando desabastecimiento y situaciones de inseguridad alimentaria.

[6] Este concepto ha sido despojado de su verdadero significado por los organismos gubernamentales y los programas asistenciales, desde estas visiones no se tiene en cuenta la procedencia del alimento, la forma en que se produce y las características de los alimentos para ser acordes a las necesidades y condiciones fisiológicas, culturales y sociales de las personas. Una verdadera seguridad alimentaria requiere que todas las personas sin distinción, tengan disponibilidad, acceso físico y económico a los alimentos con calidad nutricional e inocuidad, de forma adecuada a las condiciones de cada persona y comunidad, conlleva a que la producción, transformación y mercadeo no generen mayores impactos ambientales

[8] Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales. Observación General N° 12. El derecho a una alimentación adecuada.

[10] Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer. Recomendación General N°24. La mujer y la salud. Párrafo 7.

 

 

  • icon Circuitos Agroalimentarios
  • icon Comercio Comunitario
  • icon Sistemas de Distribución

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Circuitos Agroalimentarios

Creemos que la forma en la cual transitan los alimentos no supone necesariamente un sistema lineal de encadenamiento productivo basado en la producción agrícola empresarial, sino que buena parte de los sistemas alimentarios que han consolidado históricamente y existen hoy en día soportados por formas de producción diversas que se articulan a circuitos cortos de comercialización o sistemas de abasto tradicionales, en donde es tan importante la relación entre la producción y la protección de los bienes naturales como el equilibrio entre los alimentos sanos y diversos con la salud de quienes los consumen.

De tal forma que es imposible pensar en alimentos que llegan a la mesa solo desde las condiciones del acceso y la disponibilidad, sin tener en cuenta las formas y relaciones en las que estos llegan. Pensar de esta forma los sistemas alimentarios da entonces una idea de circularidad, complementariedad y corresponsabilidad se materializa en el concepto de “circuito” y en una interrelación profunda entre la producción y el alimento que se materializa en el de “agroalimentario”.


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Comercio Comunitario

Entendemos el comercio comunitario como la posibilidad efectiva de acercamiento entre productores, transformadores y consumidores en dinámicas de mercado que suponen altos niveles de democratización en la información de precios por parte de todos los actores, inclusión en los sistemas de comercialización de formas justas y autónomas a las economías de campesinas familiares en interacción de correspondencia y corresponsabilidad con las economías populares urbanas.


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Sistemas de Distribución

Es el reconocimiento de diversas formas de distribución vinculadas a la circulación de alimentos, donde no solo existe el camino de la comercialización vía mercados, ferias, compras colectivas o públicas, entre otros, sino también mecanismos de redistribución e intercambio, propios de las economías comunitarias y campesinas.

FAQ's

  • ¿Qué es Soberanía Alimentaria? +

    Concebimos la soberanía alimentaria como un hecho de autodeterminación, resistencia y lucha por la permanencia cultural de las comunidades. Es el derecho de los pueblos y naciones para decidir qué alimentos producir, distribuir y consumir, generando autonomía, diversidad y abastecimiento con respecto al territorio local y nacional, fomentando políticas para un bienestar común y una vida digna.

    Junto con la seguridad y la autonomía, la soberanía alimentaria es una de las escalas de realización del Derecho Humano a la alimentación adecuada.

  • ¿Qué es Economía Solidaria? +

    La economía solidaria tiene en su centro a la vida y no al mercado, es decir, reconoce la necesidad del intercambio, pero lo plantea más allá de las transacciones netamente monetarias. Implica la construcción progresiva de relaciones sociales basadas en la cooperación, la reciprocidad, la confianza y la equidad, donde se reconoce que todos los procesos y personas que integran un circuito agroalimentario son indispensables y tienen la potencialidad de ser sujetos de acción y decisión.

    La entendemos como una forma alternativa, justa y humana de generar y distribuir bienes materiales y culturales.

  • ¿Qué es la Economía del Cuidado? +

    Colocando como centro del análisis económico la sostenibilidad de la vida, es necesario reconocer el aporte de las mujeres. Desde dicho reconocimiento es que hablamos de Economía del cuidado. Se trata de visibilizar la amplia gama de trabajos que no son reconocidos desde la economía formal, puesto que se realizan en el seno de la familia, mayoritariamente por mujeres, y no son objeto de intercambio monetario.

    También se incluye el trabajo de cuidado que se realiza vía mercado, pues es cada vez más usual que las personas hagan uso de servicios mercantilizados o suministrados por el Estado, como comedores comunitarios, guarderías y jardines infantiles etc. Esta serie de trabajos de reproducción social que se realiza de manera remunerada, también es llevada a cabo mayoritariamente por mujeres.

  • ¿Qué son los Circuitos Agroalimentarios? +

    Los Circuitos Agroalimentarios consideran a los distintos actores del sistema agroalimentario en constante interacción, diálogo e interdependencia. De esta forma encontramos personas productoras, transformadoras, transportadoras, distribuidoras comercializadoras y que consumen, tejiendo nuevas relaciones sociales de confianza, igualdad y solidaridad, en sintonía con el cuidado de la naturaleza.

    Hablar de circuitos se opone a la visión lineal y unidireccional de la cadena: en esta concepción cada actor tiene una autonomía y un poder que le permite apoyar y direccionar un modelo económico agroalimentario alternativo. Esta mirada implica el reconocimiento no solo de la transacción física y económica, sino de los intercambios culturales, sociales, políticos, de poder, ambientales, cosmogónicos y de conocimientos.

  • ¿Qué es Consumo Consciente y Solidario? +

    El consumo solidario se desarrolla a partir de unos niveles de conciencia y conocimiento, que le permiten a la persona elegir cierto tipo de productos, al reconocer que éstos se constituyen no solo de materias primas, sino de las historias de vida que tienen detrás. Desde esta perspectiva crítica, el consumo tiene un significado social, ético y, en algunos casos, político.

    El ethos del consumo se vuelve en expresión de cuidado - en relación a la salud y al medioambiente – y de solidaridad con quien ha producido un determinado bien. Al ser conscientes de que el consumo es necesario e imprescindible, entendemos que es fundamental modificar pautas culturales, sociales y económicas.

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